Entrevistas

Rick Davies, Roger Hodgson y Dougie Thomson en "Record Week" (Abril 1975)

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Martin Melhuish, del "Record Week", charló con Rick, Roger y Dougie tras el primer concierto de Supertramp en Toronto.

RICK: Una de las cosas que más nos ha llamado la atención en América es el término "producto". Así es como la gente de las discográficas se refiere a un álbum. Para ellos es un "producto". Anoche cenamos con unos pinchadiscos y es alucinante cómo hablan de "productos".

DOUGIE: Tú no serás de una emisora de radio...
 
MARTIN: No.
 
DOUGIE: Bien, no quisiera poner verde a la gente de las emisoras de radio delante de un locutor o algo así... (RISAS). Parece que por aquí a la radio le preocupa más la publicidad que la música. Hemos oído que hay emisoras que ponen los singles a 48 ó 49 revoluciones por minuto, así que cuando la gente los oye a 45, como debe ser, no les suenan tan bien. Imagínate discos y discos a más revoluciones de las debidas, hasta que todos suenen con la voz de Mickey Mouse.
 
MARTIN: Bueno, no es extraño que las emisoras de radio editen singles para uso propio...
 
RICK: ¡No está bromeando!
 
DOUGIE: Se han cargado nuestro single "Bloody well right". Han cortado el final y también han cambiado el principio. En Inglaterra los singles suenan igual que en el álbum, pero aquí a los pinchadiscos les mandan copias editadas. Y con la tele pasa igual. Los anuncios aparecen sin previo aviso. Estás viendo algo y de repente sale un anuncio, y te crees que no es nada más que un cambio de plano. En Inglaterra sólo hay un canal comercial, y cuando salen los anuncios es porque ya ha acabado el programa, como mucho una vez cada cuarto de hora. Aquí cortan para meter un montón de anuncios y después vuelven sólo para los créditos.
 
MARTIN: Pero a fin de cuentas, ¿os gusta América?
 
ROGER: Es alucinante.
 
RICK: Más por la gente que por el lugar en sí mismo.
 
DOUGIE: Nueva York es bastante bulliciosa, pero nos ha gustado. La comida es increíble, muy abundante. En cada plato te ponen el doble de lo que puedes comerte.
 
ROGER: Es la peor comida que he visto, no es natural.
 
MARTIN: ¿Has probado a ir a un MacDonalds?
 
ROGER: Yo no como hamburguesas, jamás las probaría.
 
DOUGIE: Roger es vegetariano...
 
ROGER: De todas formas, jamás pondría los pies allí...
 
DOUGIE: Los demás sí comemos carne y...
 
ROGER: Hemos comido en restaurantes muy buenos.
 
DOUGIE: He comido aquí algunos filetes muy buenos, los filetes son una especialidad americana. El resto de la comida es bastante sintética. Está bien presentada, nada más.
 
ROGER: Las verduras y la lechuga parecen demasiado buenas para ser de verdad.
 
RICK: Lo peor de todo es que eso se nota en la gente.
 
ROGER: Eso refleja cómo es cada cosa. Todo es falso. Lo hemos notado durante estos últimos cuatro días. Tal vez tenga algo que ver con la vida tan rutinaria que llevamos.
 
DOUGIE: No, supongo que se debe a la falta de ejercicio.
 
ROGER: Sí, a la falta de ejercicio y a toda esa comida basura.
 
RICK: Hemos visto una campaña en la televisión sobre esto. El sesenta por ciento de los americanos mayores de 35 años tiene problemas de corazón.
 
MARTIN: ¿Cuántas de vuestras creencias aparecen en "Crime of the century"?
 
RICK: Se trata de que la gente se siente a escuchar el álbum y disfrute con él, no de que se lo tome como si fuese un Evangelio.
 
ROGER: Cada uno tendrá sus pensamientos sobre lo que escucha y deberá descubrirse a sí mismo. Me consta que está apareciendo una nueva generación a la que han recibido con mierda. Es una pena, porque toda esa energía de la generación del ácido parece haber desaparecido.
 
RICK: Los últimos cuatro días han sido increíbles. Alguien dijo "Todo el mundo quiere ser una estrella", y es verdad. La gente de la radio sigue hablando sobre las cifras de oyentes que ha conseguido nuestro álbum. Todo el mundo busca su identidad, tal vez se encuentren algo desorientados.
 
ROGER: Eso es lo que le preocupa a la civilización occidental, tener éxito.
 
RICK: Sólo llevo unos días aquí, así que tal vez sea un poco estúpido dar mi opinión.
 
ROGER: Cuando nuestro representante, Dave Margereson, vino a América, solía practicar un juego llamado "Ojo a la sutileza". Ahora lo comprendo, es increíble.
 
DOUGIE: Inglaterra tuvo su época en cuanto a la música y a todo. Supongo que hace seis años podías venir a América, tocar un montón de mierda y triunfar si eras británico.
 
ROGER: Inglaterra está muy aletargada por ahora. Tal vez la palabra correcta sea autocomplaciente.
 
RICK: Aletargada o caótica.
 
MARTIN: Evidentemente, estáis haciendo planes para vuestro próximo álbum...
 
DOUGIE: Tenemos las canciones en la cabeza, y estamos preparados para ir a grabarlas. Hemos estado ensayando durante el último mes y pronto empezaremos a grabar.
 
ROGER: El problema es que las canciones están ahí, pero aún tenemos que terminarlas. Terminar una canción puede llevarnos meses.
 
RICK: Digamos que tenemos que ir a grabar porque así está firmado.
 
DOUGIE: Sea como sea, será en Los Angeles.
 
MARTIN: ¿Y qué me decís de los conciertos? ¿Vais a usar fuegos artificiales y hacer cosas así?
 
DOUGIE: No, es algo más que eso. Llevamos luces, pero porque encajan con la música.
 
ROGER: Si los fuegos artificiales tuvieran algo que ver con la música, los utilizaríamos.
 
DOUGIE: Nos limitaremos a interpretar el álbum, intercalaremos algunas canciones y acabaremos con "Crime of the century". Sin bises. Es una obra musical y no puedes añadir cosas por el final, te la cargarías. La gente debe saber por qué no hacemos bises. Nosotros pensamos en un concierto como en algo compacto, hay que comprenderlo.
 
RICK: Parece ser que Chuck Berry necesita que le den mil dólares para hacer un bis...
 
DOUGIE: Nosotros somos diferentes y la gente tendrá que aceptar que ha presenciado un concierto completo. Creo que debemos pensar así.