Artículos

"El músico que cree en compartir su talento" (Marzo 2010)

Publicado en Artículos

Steve Scott, reportero del diario neozelandés "Waikato Times", habló con Roger Hodgson poco antes de su primera gira en solitario por Oceanía.

 

Más de tres décadas después de actuar en Auckland con el grupo británico Supertramp, el cantante y compositor Roger Hodgson regresará en Abril para ofrecer un par de conciertos en solitario en Wellington y Auckland.

Hodgson, conocido por haber compuesto muchas de las canciones más memorables de Supertramp, como ‘Give a little bit’, ‘Dreamer’, ‘Take the long way home’ y ‘The logical song’, interpretará durante su nueva gira todos esos temas y también algunos de sus discos en solitario ‘In the eye of the storm’ y ‘Hai hai’.

Hodgson dejó Supertramp tras la publicación del álbum ‘Famous last words’, en 1982. Mientras la banda seguía adelante bajo el liderazgo de Rick Davies, Hodgson decidió que había llegado el momento de concentrarse en ocuparse de su familia.

Hablando desde su casa en las montañas de Nevada City, en California, Hodgson dice que tuvo que pasar muchos años alejado del llamativo mundo de la música para concentrarse en criar a sus hijos.

“Decidí que no quería arrepentirme después por no haber estado a su lado mientras crecían. Luego, cuando se marcharon de casa, mi corazón me dijo que ya era hora de volver a tocar”.

Uniendo esto a un sinfín de correos electrónicos y cartas pidiéndole su regreso a los escenarios, Hodgson volvió a empuñar su guitarra. Al salir de gira durante los últimos seis años, ha descubierto una diversión y una confianza que, según admite, jamás había experimentado con Supertramp.

“Tocando ahora me lo paso mejor que nunca, y ese ha sido un gran descubrimiento que me ha llevado y me ha inspirado a seguir saliendo de gira”. Como puede apreciarse viendo el DVD que publicó recientemente, ‘Take the long way home - Live in Montreal’, la multitud que abarrotaba aquel concierto cantó con él todas las canciones, mostrando la felicidad en cada uno de sus rostros.

“Ya sabes, se trata de grandes canciones. Han superado con creces el paso del tiempo, no sólo para el público sino también para mí. Y se han convertido en la banda sonora de la vida de muchas personas”.

Una de las razones por las que Hodgson realiza sus giras en solitario es la conexión tan cercana que puede experimentar con su audiencia. Cree que eso se debe, en parte, al sentimiento desde lo más profundo de su corazón que puede poner él al cantarlas. “Es algo realmente especial que ocurre en cada concierto”.

Sobre el escenario le acompañará el saxofonista canadiense Aaron MacDonald, cuya contribución es necesaria para canciones como ‘Take the long way home’, ‘Give a little bit’ e ‘It’s raining again’. “Entre los dos conseguimos un gran sonido”.

Como autor de canciones conmovedoras e introspectivas, Hodgson admite que es una persona muy espiritual. “Sí, esa es mi brújula y mi base. Es algo que me ayuda a tener los pies sobre la tierra y a tener mi corazón a salvo. Pase lo que pase a mi alrededor, siempre me guiaré por mi espíritu”.

En 1987, fue su fe lo que le ayudó a recuperarse de un trágico accidente que le dejó ambas manos incapacitadas. Mientras dormía en una litera, Hodgson se dio la vuelta y se cayó desde dos metros y medio de altura al suelo de hormigón. Se rompió las dos muñecas y los médicos le dijeron que su carrera como intérprete había terminado.

“La vida me cambió por completo, porque para alguien como yo que sólo pensaba en hacer música, romperse las muñecas era una auténtica tragedia”. Inicialmente, Hodgson se adentró en un estado de profunda depresión.

“Los médicos me dijeron que no volvería a tocar jamás. Hasta que un día me levanté y dije que no estaba dispuesto a aceptarlo y que iba a tocar de nuevo”. A partir de ese momento, con mucha fuerza de voluntad, muchas oraciones y mucha fisioterapia, consiguió que sus muñecas volviesen a funcionar.

“Hoy se encuentran perfectamente, lo que es increíble teniendo en cuenta el grave accidente que sufrieron. Mi fe tuvo gran parte de culpa en que consiguiera salir adelante”.

Con muchas ganas de regresar a Nueva Zelanda, Hodgson no puede escapar a la pregunta que sale de los labios de muchos fans de Supertramp: ¿volverán a reunirse o a salir de gira alguna vez?

“No, eso es algo que no va a ocurrir. Lo he estado hablando con Rick y no, eso no va a suceder”. Hodgson dice que está muy contento con sus giras en solitario y que va a seguir por ese camino.

Volviendo la vista atrás en estas más de tres décadas de música, dice que no cambiaría ni un segundo de su vida. “La vida no es fácil para nadie, pero si no superamos nuestros retos no seremos capaces de madurar, de arrepentirnos y de aprender a perdonar. Todas esas cosas son muy importantes para mí, pues he atravesado por todo tipo de situaciones en mi vida”.

“He vivido todos los sueños que tiene un músico, pero nunca doy nada por sentado. Los músicos somos personas que tenemos un talento y nuestra misión es compartirlo con los demás de la forma más pura posible”.