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Recuerdos de Bob Siebenberg sobre la época dorada de Supertramp

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El batería de Supertramp rememora las circunstancias que rodearon la preparación de los cuatro discos más famosos del grupo.

CRIME OF THE CENTURY

Evidentemente aquella fue una gran época para el grupo, y todo era nuevo para mí. Todavía dábamos conciertos para sobrevivir y todos empezábamos a conocernos un poco mejor. No fue una época de lujos, teníamos poco o nada de dinero.

Todos vivíamos en sitios diferentes. Rick vivía en una habitación de Londres con otros ocho colegas, John vivía en Slough, y Dougie, Roger y yo vivíamos en casa de la madre de Roger. Ibamos a Londres a trabajar en el disco y después buscábamos un lugar para quedarnos allí. Dormimos muchas veces en el suelo mientras hacíamos el disco.

Yo me levantaba, desayunaba donde fuera y cogía el autobús para ir hasta el estudio. Más o menos lo mismo que hacían los demás. Fue por entonces cuando descubrí lo poco que bebía Roger. Ibamos todos a un pub y pedíamos nuestras jarras de cerveza, excepto Roger. Decíamos "por favor, cuatro pintas de cerveza y un cubito de hielo".

Fue estupendo vivir en Londres. Una atmósfera estupenda y unas calles estupendas por las que pasear sin temor. Yo era un californiano recién salido de Los Angeles y me encantaba estar en Londres.


CRISIS? WHAT CRISIS?

En la fase de preparación de este disco hubo una especie de sensación de presión. Nos pareció muy precipitado, por primera vez en mucho tiempo, dejar la gira con la que habíamos llevado el Crime a todas partes y ponernos a grabar.

Sabíamos que iba a ser difícil publicar cualquier cosa después del Crime, un éxito como ese tenía cosas positivas y negativas. Como alguien dijo, te dan diez años para grabar el primer disco y diez minutos para el segundo. Rick y Roger sintieron especialmente esa presión, Rick probablemente más. Roger siempre tiene montones de canciones en la reserva, pero Rick compone más al día.

Dejamos Inglaterra temporalmente y decidimos vivir y grabar en Los Angeles. Nos metimos a grabar en los estudios de A&M, y para la gente del estudio éramos todo un misterio. Se hablaba de "esos ingleses que habían grabado un gran disco pero seguían sin ser famosos y hacían ese tipo de música tan seria". Pues llegamos allí y en sólo una hora grabamos una pista de acompañamiento. El rumor se extendió, "esos tipos son impresionantes". Pero creo que tardamos dos semanas en grabar la siguiente...

Aquellos estudios estaban en el corazón de A&M y por allí andaban todos los ejecutivos de la compañía. Tuvimos que poner un cartel en la puerta del estudio en el que decía "sesión a puerta cerrada, por favor no entrar", porque éramos unos tipos amigables y todo el mundo pensaba que no nos importaba que estuvieran allí. Al final nos volvimos a Londres para terminar las grabaciones, y eso me llenó de alegría.


EVEN IN THE QUIETEST MOMENTS

La parte americana de la gira del Crisis tuvo que ser cancelada cuando Roger tropezó con un tronco de árbol en algún lugar del estado de Washington y se rompió la muñeca. Por entonces todos vivíamos en Los Angeles y alrededores. Qué suerte, después de años intentando salir de Los Angeles, resulta que estos tíos querían dejar Londres y vivir en Los Angeles...

Buscamos una base de operaciones donde reunirnos y ensayar, y nuestro representante Dave Margereson encontró una casa en las colinas cerca de Malibu. Ya sé que suena genial, pero aquello era un basurero. Contratamos un servicio de limpieza para que lo arreglara y nos llevamos allí todo el equipo para empezar a hacer las maquetas de las nuevas canciones. Dave vivía en la casa de invitados. Lo pasamos bien allí.

Hay por ahí algunas fotos nuestras, con todos reunidos en casa de Dave. Allí hicimos todo el trabajo de pre-producción, las partes de batería (que eran bastantes) y de bajo, los arreglos... Lo básico. Cubrimos las paredes de aquella sala con las cortinas que utilizábamos en el escenario, para hacer las pruebas de sonido y de luz. Después decidimos que no queríamos grabar en la ciudad, sobre todo en Los Angeles. Estuvimos mirando algunos estudios de los alrededores, pero ninguno nos pareció adecuado.

Por entonces todavía pensábamos trabajar con Ken Scott, que había producido Crime y Crisis. A medida que avanzábamos decidimos que necesitábamos un cambio, pero de momento seguíamos contando con Ken. El había trabajado con Elton John en Caribou, un estudio que era propiedad del grupo Chicago, en las Montañas Rocosas de Colorado.

Y allí nos fuimos. Yo tomé el tren en Los Angeles para tener la oportunidad de ver desaparecer la ciudad, y llegué dos días después, siempre viajando en tren. Fue estupendo. Esta era y es mi forma preferida de viajar. Me gusta evitar el avión y coger el tren siempre que puedo. Es una de las razones por las que prefiero viajar por Europa.

Hay unas cuantas historias que ocurrieron durante nuestra experiencia en Caribou. Algunas puedo contarlas, algunas podrán ser contadas más adelante y algunas nunca podrán ser contadas.

Un incidente en el que nos vimos envueltos acabó con la rotura de un par de nudillos de Dougie tras una noche salvaje conmigo. Eso provocó que al día siguiente Roger y yo tuviéramos que trabajar a solas en la grabación del acompañamiento de Give A Little Bit.

Roger, con la guitarra acústica, metido en el montacargas, porque descubrió que allí era donde sonaba mejor, y yo en la cabina de la batería. No hubo ningún problema, todo fue muy rápido. Lo del piano en la nieve es otra historia para contar más adelante.

Nos fuimos a la Record Plant de Los Angeles para terminar el disco y mezclarlo. Prescindimos del productor al que le habíamos encargado el proyecto, y lo finalizamos por nuestra cuenta. Inicialmente habíamos pensado en Geoff Emerick, conocido por su trabajo con Paul McCartney y otros.

Pero cuando nos fuimos a Caribou, Geoff envío a Pete como sustituto suyo porque se encontraba en Hawai grabando con America, así que Pete fue nuestro ingeniero en Caribou. Sólo tenía 20 años, y parecía incluso más joven. Pero qué gran tipo, tuvimos mucha suerte. Cuando llegamos a la Record Plant para continuar el proyecto, Geoff estaba disponible, pero preferimos seguir con Pete. Lo juro, debería escribir un libro.


BREAKFAST IN AMERICA

Aquí es donde las cosas empezaron a cambiar. No antes ni durante la preparación del disco, sino después. Por entonces todos estábamos a gusto viviendo en Los Angeles. Aún no había problemas en el grupo, y disfrutábamos con todo. Rick y Roger todavía se encontraban muy inspirados, y los demás estábamos con ellos en cada paso que daba el grupo.

Habíamos desechado nuestra casa de Malibu cuando nos fuimos de gira en 1977, y cuando volvimos montamos una oficina para Dave y un estudio para nosotros, con el fin de ensayar y, si era necesario, grabar. Le llamamos Southcombe en honor de la granja al oeste de Inglaterra donde nos juntamos en los viejos tiempos para preparar el Crime.

Contratamos el Village Recorder, un estudio de Santa Mónica, para grabar el siguiente disco. Le pedimos a Pete Henderson que nos co-produjera y empezamos a trabajar. El estudio era pequeño pero acogedor, todo iba bien. Nos llevó poco tiempo conseguir el sonido adecuado, a excepción del sonido de la batería.

John llevaba un historial de las grabaciones sobre un rollo de papel higiénico. Decía algo así: "llegamos a la una... tocamos durante veinte minutos... nos tomamos un descanso... nos tomamos un café... tocamos... nos tomamos un descanso... trabajamos con el sonido de la batería... sonido de la batería... sonido de la batería... sonido de la batería... sonido de la batería... sonido de la batería..."

Y así una y otra vez. Al final de las grabaciones, John le regaló el rollo de papel higiénico a Dave como recuerdo, y él lo colocó en su oficina como objeto decorativo. Me pregunto si todavía lo conserva...

En el mismo estudio, en la puerta de al lado, se encontraba Fleetwood Mac trabajando en su álbum siguiente a Rumors, y por allí se manejaba mucha pasta. Un día estábamos en la calle intentando decidir si íbamos a cenar comida barata a un restaurante mexicano o a un McDonald's, y llegó una furgoneta de la que se bajaron cuatro tipos vestidos de blanco que empezaron a descargar bandejas de comida dentro del estudio de Fleetwood Mac. Todos nos quedamos agitando el puño y pensando "¡cabrones!". Por supuesto, todo en plan de broma. En otro estudio contiguo estaba Steely Dan trabajando en un nuevo disco.

Intentamos muchas veces sin éxito conseguir el acompañamiento de Child Of Vision, a base de grabar todo lo que pudiéramos de una vez. Incluso probamos con John en el retrete, Dougie y yo juntos, Roger en el Wurlitzer y Rick detrás del cristal en el piano. Hasta que un día llegamos relajados y conseguimos grabar Child Of Vision en la primera toma, incluso con el solo de piano. Y lo mismo pasó con The Logical Song, incluso con el solo de saxo y la parte de Rick con el órgano Hammond.