Crítica Discos

"Crime of the century" en "New Musical Express" (Octubre 1974)

Publicado en Críticas de discos

Crítica de Fred Dellar sobre el álbum "Crime of the century", publicada en la revista musical británica "New Musical Express".

Confesadlo, os habíais olvidado de Supertramp... ¿O no? A decir verdad, yo sí. Su primer álbum, que apareció en 1970, fue un buen intento, aunque yo dudaba si sería un gran éxito en cuanto a ventas. Y además el batería del grupo sufrió una crisis nerviosa, lo cual no ayudó demasiado. Entre aquella época y ahora sólo ha habido otro álbum y unos cuantos cambios de personal. Y esta es la historia de Supertramp. No impresiona mucho, ¿verdad?

Pero ahora reaparecen con "Crime of the century", un álbum que tiene pinta de monstruo. Supongo que gran parte de la aparente transformación del grupo se debe al productor Ken Scott, quien esta vez se ha superado a sí mismo y ha dado forma a un álbum que llama la atención desde el primer sonido siniestro de la armónica de Richard Davies.

Cuanto más escucho el álbum (y suele ser muy a menudo), más aprecio el talento de Supertramp componiendo e interpretando música. El grupo ha dado por fin con algo que puede llamarse justificadamente "el sonido Supertramp". Rock de los 70 que tiene sus raíces en varios focos, pero que se dirige hacia un sonido casi orquestal que es impresionante, aunque no presuntuoso.

Entre las canciones de mayor nivel se encuentran 'Bloody well right', donde el peso lo lleva el piano eléctrico salpicado con algunos toques "heavy", un tema sencillo con diversidad de matices; 'Rudy', una canción sobre un tipo que va en un tren imaginario a ninguna parte, que aparece repleta de sonidos de Paddington que habrían agradado a Izzy Brunel; e 'If everyone was listening', una preciosa balada al estilo de los Beatles en la que el clarinete de Helliwell proporciona una especie de aureola.

Así pues, seamos justos con todos los que han trabajado en "Crime of the century". Para Ken Scott una mención en la Lista de Honor del Año Nuevo; para Richard Davies un Steinway chapado en oro; y, por la parte que le corresponde, a la gente de A&M, que ha sabido tener confianza en el grupo durante tanto tiempo.