Entrevistas en exclusiva

Tony Klinger en "The Logical Web" (Marzo 2017)

Publicado en Entrevistas The Logical Web

Juan Lago y Abel Fuentes entrevistaron en exclusiva para THE LOGICAL WEB a Tony Klinger, cineasta británico que incluyó en la banda sonora de su película "Extremes" varias canciones del primer álbum de Supertramp y también ha trabajado con otras importantes bandas de rock como The Who, Deep Purple y The Pretenders.




TLW: ¿Cómo empezaste a trabajar en el negocio cinematográfico?

TONY: Cuando tenía 8 ó 9 años gané un par de concursos de redacción sobre películas de Cadbury y Nestlé que se proyectaban para todos los chicos menores de 11 años. Me enamoré de la idea de escribir guiones para películas y, por qué no, también de rodarlas y conseguir grandes premios… como montones de rico chocolate. Mi padre era un ingeniero con un curriculum muy brillante, así que le molestó que yo sólo quisiera dedicarme a eso sin estudiar una carrera profesional.

TLW: ¿Estudiaste algo relacionado con el cine o la televisión durante tu adolescencia?

TONY: Empecé a planificar mi camino hacia el guión y la dirección de películas, pero para mi sorpresa mi padre acabó trabajando en el negocio del cine, lo cual inicialmente me sentó mal porque esa era mi meta y de repente él se metió allí. Al principio se dedicó a construir salas de cine, luego se involucró en la distribución filmográfica y finalmente comenzó a hacer películas cada vez mejores. Mientras tanto yo empecé a aceptar trabajos de verano como ayudante de proyeccionista, chico de los recados y editor asistente. Pero mi padre insistía en que si yo quería tomarme un año libre antes de ir a la universidad antes tendría que aprender todos los niveles técnicos. Y eso fue lo que hice, mientras empezaba a rodar pequeños documentales por la noche y los fines de semana.

TLW: ¿Qué pasó después?

TONY: Cuando tenía previsto entrar en la Escuela Nacional de Cine me dijeron que aquellos sólo eran estudios de post-grado y que como no tenía los estudios principales no podía inscribirme allí. Pero para entonces ya había cumplido 20 años, había ganado algunos festivales y mis películas habían recibido buenas críticas, así que me pidieron que diese algunas conferencias para la clase a la que no podía asistir como alumno. Curiosamente, la siguiente vez que volví a trabajar para la academia de cine fue dando conferencias a tiempo completo y acabé convirtiéndome en tutor y director de producción de varios prestigiosos programas de post-graduado. La vida es extraña.

TLW: A principios de los años 70 escribiste, produjiste y dirigiste “Extremes”, un documental sobre la adicción a las drogas entre los jóvenes… ¿Cómo se te ocurrió la idea?

TONY: Estaba colaborando con un socio, Mike Lytton, y ya habíamos hecho juntos dos películas mientras trabajábamos en los estudios de la Associated British Picture Corporation. Yo era director asistente en “Los Vengadores” y él en otras series de la televisión británica. Empezamos a hacer películas sobre la gente de nuestra edad que se encontraba al borde de la marginación social, y nos metimos hasta el fondo.

TLW: ¿Cómo fue vuestro trabajo en esa película?

TONY: Durante cerca de un año estuvimos siguiendo a drogadictos, a pandilleros violentos y a jóvenes asistentes a festivales de música. El único problema fue que quien nos financiaba también era nuestro distribuidor y no tenía las mismas ideas que nosotros. Quería algo menos serio y más sensacionalista, y recuerdo que literalmente nos preguntó “¿Dónde están las tetas y los culos?”. No era una mala persona, pero tenía una perspectiva puramente comercial y nosotros queríamos hacer algo con cierta relevancia social.

TLW: Además de las imágenes del Festival de la Isla de Wight Festival 1970, ¿contiene la película extractos de otros conciertos de rock de la época?

TONY: No creímos necesario filmar otras actuaciones después de conseguir un material tan bueno en el Festival de la Isla de Wight. Conviene recordar que no estábamos allí para filmar a las bandas que tocaban, sino al público que iba a verlas. En parte fue algo intencionado, porque además no teníamos presupuesto para pagar los derechos que nos permitiesen filmar las actuaciones. Ni era fácil negociar esos derechos ni estaban a nuestro alcance económicamente hablando.

TLW: ¿Qué recuerdas de aquel festival?

TONY: Mientras preparo mi nueva película estoy escribiendo mis memorias, y nuestras aventuras en la Isla de Wight forman un capítulo de ese libro. Nos lo pasamos muy bien y fue toda una locura. Una pequeña anécdota ocurrió cuando fuimos a filmar a unas 10.000 personas desnudas en la playa mientras un helicóptero de la policía sobrevolaba el lugar amenazándoles con que serían arrestados por escándalo público si no se ponían la ropa inmediatamente, aviso que fue ignorado por completo. Entonces todo el mundo empezó a enfadarse con nosotros por filmarles desnudos, y sólo nos dejaron continuar a cambio de quitarnos la ropa. ¡Fue una de esas veces en las que agradecí tener una enorme lente de aumento en mi cámara!

TLW: ¿Cuántas imágenes de Supertramp aparecen en la película?

TONY: La banda no aparece en la película, pero sí tres o cuatro canciones suyas. Es curioso, porque actualmente se está preparando la distribución de una colección especial de mis trabajos anteriores y, por supuesto, “Extremes” será uno de ellos. Pronto será publicado en DVD por Gonzo Media. Me dicen que estará finalizado, remasterizado y a la venta a lo largo del año 2017. Os avisaré cuando me den más detalles.

TLW: Según nuestras notas, las tres canciones de Supertramp que aparecen en la banda sonora de la película son “Surely”, “And I Am Not Like Other Birds Of Prey” y “Words Unspoken”… ¿Es correcto? ¿Se trataba de las versiones originales incluidas en el primer álbum del grupo?

TONY: Sí, son las versiones originales, pero hay que dejar claro que entonces todavía no eran la banda de gran éxito en la que pronto se convertirían. Recuerdo que andaban muy justos de dinero y su representante nos pidió unos cuantos cientos de libras para poder pagarles la furgoneta y una batería nueva. A cambio de ello nos ofrecían la mitad de los derechos sobre algunas canciones. Corrimos hacía nuestro responsable financiero y le pedimos el dinero, pero se enfadó con nosotros y nos recordó que él era un cineasta y que la música era una gilipollez. Así que nos mandó a tomar por culo y nos echó de su despacho a patadas.

TLW: La película “Extremes” ganaría un premio en el Festival de Cine de Londres del año 1971… ¿Qué significó aquello para alguien tan joven como vosotros?

TONY: Nos resultó muy emocionante aquella gran recepción que tuvo “Extremes” y nos sentimos muy orgullosos de haber logrado ese premio siendo tan jóvenes, pero lo cierto es que no ganamos ningún dinero con ello. Después de tres años teniendo un gran éxito nos dimos cuenta de que apenas estábamos ingresando unas 10 libras por semana, y sin tener dinero para comida ni para gasolina decidimos poner fin a nuestra sociedad.

TLW: ¿Has tenido alguna otra relación con Supertramp a lo largo de tu carrera?

TONY: Algunos años más tarde utilicé otra canción suya en “Riding High”, y me dijeron que ellos nunca daban permiso para que su música fuese utilizada en películas. Sobre este tema tuve una conversación muy interesante cuando vivía en Los Angeles y tenía un equipo de fútbol benéfico en el que jugaban algunos miembros de Supertramp y su representante, que si no recuerdo mal se llamaba Dave Margereson y estaba a cargo de una compañía llamada “Mismanagement”. Le recordé los contratos que había firmado en el pasado con Supertramp y él intentó convencerme de que nunca hacían negocios como esos, ¡así que tuve que enseñarle el cartel de la película!

TLW: ¿Recuerdas quiénes eran los miembros de Supertramp que jugaban en ese equipo de fúbol benéfico junto a Dave Margereson?

TONY: Estaban el cantante Roger Hodgson, el saxofonista John Helliwell, que hacía de árbitro, y Peter Henderson, que en aquella época había producido su disco “Breakfast in America” y era un viejo colega de mi amigo David Courtney. David fundó y lideró aquel equipo de fútbol conmigo. En ese mismo equipo a veces también jugaba gente como Rod Stewart y Marty Feldman, así como otros muchos británicos del mundo del espectáculo que vivían y trabajaban en Los Angeles.

TLW: ¿Qué canción de Supertramp utilizaste en la película “Riding High”?

TONY: La canción de Supertramp que yo creía que formaba parte de la banda sonora de “Riding High” en realidad no está ahí. Estoy casi seguro de que en la película usamos “Dreamer”, pero no aparece en el álbum. Así que una de dos: o eliminamos la secuencia de la película o nunca conseguimos los derechos a través de Jack Fishman para incluir la canción en el disco aunque la utilizásemos en la película. No lo recuerdo con exactitud, pero intentaré averiguarlo. Dentro de unas semanas voy a comer con el protagonista de la película, Eddie Kidd, y le preguntaré si se acuerda.

TLW: Además de estos trabajos, has filmado a muchas otras bandas de rock entre las que se encuentran Deep Purple, The Pretenders, Mott The Hoople y The Who... ¿Cuáles de esos proyectos son tus favoritos y por qué?

TONY: Bueno, esta gran pregunta se merece una respuesta que abarca un rango bastante amplio de favoritos… Todas esas películas tienen en común que estábamos trabajando con los grupos más importantes y con los mejores músicos, aunque a veces esa excelencia no se viese reflejada en otros aspectos del negocio mucho más mundanos. Pero, y este es un gran pero, no me habría perdido ninguno de ellos por nada del mundo ya que mi creatividad y la de otras personas se vio fortalecida por nuestra proximidad a las bandas de rock más famosas, ricas y talentosas del mundo. No eran necesariamente las más agradables, y desde luego tampoco las más aburridas. Trabajar con ellos era algo así como subirse a una montaña rusa sin cinturón de seguridad. Me gustó mucho el resutado de la última película con The Who y creo que “The Kids Are Alright” es muy buena y en cierto modo es un icono del grupo. Pero si leéis mi libro en el que cuento cómo se hizo esa película, “Twilight Of The Gods”, entenderéis por qué su proceso de producción fue una auténtica pesadilla. Escribí ese libro para que cualquiera que piense en el glamour del mundo del rock pueda comprender el precio que hay que pagar para vivir en ese mundo. Por cierto, hay una segunda edición del libro que está a punto de ser publicada.

TLW: ¿Qué destacarías de tus dos películas con Deep Purple?

TONY: Fueron experiencias muy diferentes y cada una de ellas dejó su huella por distintos motivos. En “The Butterfly Ball” habíamos acordado un presupuesto y una producción, pero luego algunos elementos del equipo de representación de Deep Purple, que también estaban detrás de la producción, recortaron el presupuesto en dos terceras partes justo el día antes de empezar a rodar. Al mismo tiempo me informaron de que no podía filmar la lectura del libro que hacía Vincent Price sobre el escenario, y también me pidieron que no grabase nada del ensayo general previo al concierto porque el acuerdo que se suponía teníamos con la Unión de Músicos no estaba cerrado. Si hoy en día me ocurriese lo mismo abandonaría el proyecto de inmediato, pero entonces yo era muy joven, tenía poco más de 20 años, y aquella era una gran oportunidad. Había embarcado a muchos técnicos en el proyecto y no quería dejarles en la mierda. Así que decidí seguir adelante y, en vez de un gran vestuario diseñado por alguna personalidad importante tuvimos que usar ropa de una tienda normal y corriente. Y en vez de hacer ensayar a nuestros bailarines durante un par de semanas les dimos sólo un día o dos, y así sucesivamente. Fue una película muy difícil de rodar por todas estas razones, así que aunque estoy orgulloso de haberla hecho y tiene algunos momentos muy buenos y le gusta a mucha gente, se que podría haber sido mucho mejor. Simultáneamente estábamos filmando “Deep Purple Rises Over Japan”, que fue una película muy directa sobre el concierto del estadio Budokan. En realidad fue una fiesta celebrada por los grandes genios que tenía esa banda. Algunos de ellos eran los mejores músicos del planeta y se trataba de uno de los grupos que más discos vendían junto a Led Zeppelin.

TLW: Has trabajado como productor, director, guionista, escritor, ejecutivo… ¿Cuál de todos esos roles es el que prefieres?

TONY: Sin duda alguna mi rol favorito es aquel en el que mejor encajo, que es el de guionista y escritor. Empecé dedicándome a eso y todo lo que he hecho con posterioridad procede de ahí. Fundamentalmente soy un contador de historias y la mejor forma de expresarme es escribiendo, porque la interacción con otra gente es mínima. Me gusta, mejor dicho, me encanta, pensar ideas y después dar lo mejor de mí mismo para expresarlas por escrito. Crear algo literalmente de la nada es, para un hombre, lo más parecido a una mujer dando a luz un bebé. ¡Así que ellas son mucho más afortunadas que nosotros porque pueden hacer ambas cosas!

TLW: ¿Qué puedes contarnos de tu trabajo como editor?

TONY: La edición fue mi primer rol técnico y siempre la he considerado algo vital. No puedo entender a otros cineastas que no quieren dedicar parte su tiempo a editar sus películas con o sin la ayuda de un editor profesional. Una mala edición puede arruinar una película, y una buena edición puede ayudar a hacerla mucho mejor. Yo disfruto editando siempre que tengo tiempo suficiente para hacerlo como se merece, pues es algo que requiere bastante dedicación. No su parte mecánica, sino el pensar en cómo hacerlo de la mejor forma posible. Antiguamente la edición era algo muy lento porque era un proceso muy mecánico y te obligaba a tomar decisiones más despacio. Dado que la película literalmente se ralentizaba durante la edición, tenías la oportunidad de revisar todas las tomas y hacer pruebas con ellas de una forma muy sencilla. Ahora todo está en tu ordenador, pero el tiempo es dinero y no lo empleas de la misma forma.

TLW: ¿Y sobre tu trabajo de ejecutivo?

TONY: Ser un ejecutivo de la industria creativa es, para mí, algo con lo que puedes permitir a otros y también permitirte a ti mismo desplegar las alas. No me gusta ese rol porque significa que empleas la mayor parte de tu tiempo hablando de dinero y reuniéndote con gente que tiene una posición demasiado orientada al negocio. Recuerdo muy bien cuando fui jefe ejecutivo de una pequeña compañía pública americana y un accionista me regañó por gastar mi tiempo en hacer una película para la firma porque, según me dijo, “se puede contratar a alguien que lo haga”, dándome a entender que el negocio era más importante que el producto. Yo pensaba entonces, y todavía lo pienso, que los ejecutivos cinematográficos deberían ser primero directores de cine y después ejecutivos. Sin embargo, el negocio está configurado de una forma muy diferente y los ejecutivos suelen proceder de profesiones del ámbito legislativo, contable o financiero, y tienen muy poca experiencia en la gestión de talentos. Ellos estarán de acuerdo con aquel viejo accionista. ¡Así que sólo asumo el rol de ejecutivo para autoprotegerme!

TLW: ¿Hay otros roles que te gustaría desempeñar alguna vez?

TONY: El próximo podría ser el de dirigir, algo que encuentro particularmente agradable cuando expreso mis propias ideas. Pero esto lleva consigo algunas frustraciones, porque dependes de disponibilidades de actores, limitación de presupuestos, planificaciones, realidades y creatividades. Producir, si lo haces como Dios manda, también puede ser muy reconfortante, pero tristemente se ha convertido en algo cuyo único objetivo es ganar dinero y ha perdido mucho de su carácter creativo porque muchos productores no tienen ni idea de cómo deben hacer su trabajo. Como consecuencia de ello ese oficio ha pasado a ser casi un insulto, algo parecido a lo que mucha gente opina sobre agentes estatales, registradores de la propiedad o políticos. No hay nada malo en que un productor haga su trabajo, pero es un rol bastante difícil para el que la mayoría de los europeos no parecen estar bien entrenados.

TLW: ¿En qué has estado trabajando últimamente?

TONY: Actualmente estoy lanzando “Give-Get-Go”, una idea a la que todo el mundo debería echarle un vistazo. Estamos promocionándola para permitir a la gente sin recursos formar parte de una agrupación, ayudándoles a convertir en realidad sus sueños creativos. Además estamos desarrollando nuestra próxima película a gran escala, que ya he escrito y voy a producir. Para más información, visitar “Just A Boy”. Por si esto no fuera suficiente, también me encuentro en varias fases de desarrollo o pre-producción de otras cuatro películas que empezarán a ser producidas a lo largo del próximo año o año y medio. Y mi nueva novela, “Under God’s Table”, también va a ser publicada muy pronto.

TLW: La última pregunta… ¿Has trabajado alguna vez en España?

TONY: Trabajé en Barcelona allá por 1973, en una película llamada “The Barcelona Kill” (“La Redada”), que fue algo así como un enfrentamiento de culturas, estilos y formas de producción con un cineasta local. Nuestras ideas sobre cómo producir la película eran muy diferentes, pero más allá de esos conflictos él era un tipo encantador. La ciudad y todo el país fueron un escenario maravilloso, y la gente y los técnicos también eran fantásticos. Simplemente él y yo teníamos formas diferentes de hacer las cosas.



El cartel de la película "Extremes" y la portada del álbum con su banda sonora.

 


Juan Lago and Abel Fuentes present for THE LOGICAL WEB this exclusive interview with British film-maker Tony Klinger, who used several songs from the first Supertramp album for the soundtrack of his film "Extremes" and would work later with many first-class rock acts like The Who, Deep Purple and The Pretenders.



TLW: How did you start to work in the film business?

TONY: I won a couple of writing competitions when I was about 8 or 9 and they were based on films they showed all the school kids under 11 from Cadbury and Nestle. I fell in love with the idea of writing for films, maybe making them and the glittering prizes... lots and lots of lovely chocolate. My dad was an engineer and a highly qualified man so he was annoyed that I wanted to just do that without studying for a professional career.

TLW: Did you study something related to films or television during your early years?

TONY: I went and started to plot my route to film writing and making and then, much to my surprise dad ended up in the film business. I was initially annoyed because that was my aim and now he was there. First he built cinemas, then went into distribution and finally started making ever better films. All the while I was getting Summer jobs as assistant projectionist and gofer and very junior assistant editor. But now my father insisted that If I wanted to take a year out before university I'd have to learn all the technical grades. I did that and at the same time I started making very small documentary films at night and on the weekends.

TLW: What did happen then?

TONY: By the time I wanted to go to the National Film School they told me it was then just a post graduate qualification and as I'd never got my first degree I couldn't attend. But by then I was 20 and I'd already won some festivals, and had some success and got good reviews so they asked me to come and give some lectures to the class I couldn't get into. Strangely the next time I was to get involved with film academia I was to be lecturing full time and eventually being course director and head of production at some very prestigious film post graduate and degree programs. Life is strange.

TLW: In the early 70s you wrote, produced and directed “Extremes”, a documentary about youth drug addiction... How did you get the idea for that?

TONY: I was working with a partner, Mike Lytton, and we'd already made two films while we were still both working at ABPC studios. I was on “The Avengers” as an assistant director and he was doing the same thing on another British TV series. We wanted to make a film about the people who were our own age at the extreme edges of society and we went the whole way.

TLW: How was your work on the film?

TONY: We followed drug addicts, violent gangs, great music festivals and we did so for about a year. The only problem was that our financier was also our distributor and we didn't share all the same ideas. He wanted something less serious and more sensational. I remember him literally asking "Where's all the tits and ass?". He wasn't a bad man but he had a purely commercial vision and we wanted to make something with some social relevance.

TLW: In addition to the footage from the Isle of Wight Festival 1970, does the movie include other rock shows around that time?

TONY: We didn't think it was necessary to film other rock shows after we got such great footage at the Isle of Wight Festival. Remember we weren't there to film the bands but were there to film the people attending the event. Partly this was intentional it secondly we just didn't have a budget to pay for the rights to film the performances which were not easy to negotiate and were way out of our league financially.

TLW: What do you remember from that festival?

TONY: I am writing my memoirs between my current film making and our adventures filming at the Isle of Wight is a chapter in that book. We had a whole lot of fun and it was crazy. Just one little story was what happened when we went to film about 10,000 naked people on the beach while a police helicopter circled above telling them they'd be arrested for public indecency if they didn't put their clothes on immediately which everyone ignored. Then people started getting angry at our filming them and the only way we were allowed to continue was to take off our own clothes. It was one of those times when I was grateful I had a mighty zoom lens on our camera!

TLW: How much is Supertramp featured in the film?

TONY: The band didn't appear in the film, but three or four of their tracks did. It’s ironic that there's current plans to distribute a special collection of my previous work and “Extremes” will, of course, be featured. It will soon be released on DVD by Gonzo Media. The distributor tells me that it will be ready, remastered and on sale in 2017. I will update you when he gives me exact details.

TLW: According to my notes, the film soundtrack featured three songs by Supertramp: “Surely”, “And I Am Not Like Other Birds Of Prey” and “Words Unspoken”… Is it right? Were those the original versions included on their first album?

TONY: These are the originals and you've got to put in context they were not the super successful band they were soon to mature into. I remember that they were short of cash and their management asked us for a few hundred quid because they were short of money to pay for their van and a new drum kit. They asked us for a few hundred pounds to help and in return we were offered half the rights to the tracks. We went running to our finance guy and told him he had to give us the money but he got furious with us and reminded us that he was a film man and the music was all crap and told us to f... off and we were thrown out.

TLW: The film “Extremes” would win Outstanding Picture of the Year Award from the London Film Festival 1971… What did it mean to you being so young?

TONY: We were thrilled at the terrific reception “Extremes” got and very proud to have achieved that so young but the truth was we weren't making any money. We worked out that on average over three years of huge success we'd actually averaged an income of £10 per week and we couldn't afford to eat or put petrol in our cars unless we got some money and that's why our partnership ended.

TLW: Did you have any other bond with Supertramp along your career?

TONY: Years later I obtained a track for “Riding High”, and again they told me they never give permission for their music to be used. I had a very funny conversation about this when I was living in Los Angeles and had a charity football team. Playing for it sometimes were a couple of the Supertramp guys and their management guy and if I remember rightly his name was Dave Margereson and the company was called “Mismanagement”. I reminded him about the deals we'd done in the past with Supertramp and he tried telling me they never did deals like that so I showed him the album cover for the film!

TLW: Do you remember who were the Supertramp guys who played for your charity football team along with manager Dave Margereson?

TONY: There was also Roger Hodgson the lead singer, John Helliwell the saxophonist from the band refeering, and an old mate of my friend David Courtney, Peter Henderson, who was producing their album “Breakfast in America” at the time. David Courtney founded and ran the football team with me. The same team included, on many ocassions, people like Rod Stewart and Marty Feldman and many other people from showbiz, mainly Brits living and working in Los Angeles.

TLW: What Supertramp track did you obtain for “Riding High”?

TONY: The Supertramp track I thought was on the “Riding High” film soundtrack album is not there. I am positive that in the film itself we used the “Dreamer” track, but it doesn't appear on the album so either we cut the sequence from the film or never did a deal via Jack Fishman for the track to be on the album but did use it in the film. I don't remember but I shall try and find out. I'm supposed to be having lunch with the film's star, Eddie Kidd in a few weeks and I shall ask if he remembers.

TLW: Besides these works, you haver filmed many other rock bands including Deep Purple, The Pretenders, Mott The Hoople and The Who... What of those projects are your favourite ones and why?

TONY: Well, my favourite is a pretty wide ranging response to a very big question… All those type of films had in common we were working with the biggest and best groups and most wonderful musicians but sometimes that excellence was not reflected in other, more mundane business type ways. But, and it is a huge but, I wouldn't have missed it for the world as the scope for my creativity and that of others was empowered and enhanced by our proximity to the most successful, rich and talented rock acts in the world. Not necessarily the nicest, and certainly not the most boring. Like a roller coaster without any safety nets. I enjoyed the result of the final film with The Who and I think “The Kids Are Alright” is a very good rock film, in some ways the iconic film of its type. But if you read my book about making that film, “Twilight Of The Gods”, you'd understand why the process of its production was a total bloody nightmare. I wrote the book for anyone considering the glamour of the movie and rock worlds without also understanding the price you all pay to live in that world. By the way, there's a second edition coming of this book.

TLW: What can you tell about your two films with Deep Purple?

TONY: They were very different experiences and each still resonate for different reasons. On “The Butterfly Ball” we had agreed a budget and production process and then elements of the management of Deep Purple who were also behind that production cut my budget by two thirds the day before we started filming. They also informed me at the same time that I couldn't film any of the book reading by Vincent Price on stage and I was also told not to film any of the dress rehearsal for cut aways prior to the main shoot because the deal we were supposed to have with the Musicians Union was not in place. Now, if someone were to say the same things to me I would have walked away but I was a very young man, in my early twenties, and this was a big opportunity and I had employed a big bunch of technicians and I didn't want to leave them in the crap. So I went forward and instead of great costumes designed by a wonderful person we had to use stuff from a fancy dress shop. Instead of rehearsing our dancers for a couple of weeks we had a day or two and so on. It was a very tough film to make because of all these kind of reasons so although I am proud we got the film made and there are some very good moments in it and some people appear to love it I know what it could have been, and that was great. At the same time we were making “Deep Purple Rises Over Japan” and that was just a very straightforward concert film shot in Japan's Budokan stadium. Really it was a celebration of some of the musical genius of that band. They had some of the best musicians on the planet and were still one of the most successful album selling groups along with Led Zeppelin.

TLW: You have worked as a producer, director, writer, editor, executive... Which of those roles is your favourite one?

TONY: Undoubtedly my favourite role is the one I am best suited to, which is a writer. I started out that way and everything I've ever done comes back to that. I am fundamentally a storyteller and the purest expression of that is to write because it has the fewest intercessions by other people. I like, no, I love, thinking through ideas and then doing my best to express that in writing. Creating something literally from nothing is the nearest a man can come to a woman having a baby, so females are far more fortunate is that they can do both!

TLW: What can you tell about your work as an editor?

TONY: Editing was my first technical role and I have always found it a vital knowledge and I cannot understand other film makers who don't want to spend time cutting their films with or without a professional editor. Editing can ruin a film and can really help make a good film into a great one. I really enjoy editing as long as I have enough time to do it properly. It does take time. Not the mechanics of it, but the thinking about how to best do it. One of the reasons for this is that in the old days of film editing you were made to slow up because the process was mechanical and forced you to take decisions more slowly and because the film was literally hanging up in the editing bins in front of you it gave you the chance to look at all your takes very easily and to try them out. Now its all there on your computer programme but time is money and you don't spend the time in the same way.

TLW: And what about your work as an executive?

TONY: Being an executive in the creative industries is, for me, a portion in which you can enable yourself and others to spread their wings. I don't like the role because it means you spend most of your time doing cash flows and meeting with people who have a largely business oriented position. I well remember being the Chief Executive of a small American Public company and a shareholder berating me for wasting my time making a film for our company because, as he said, "you can hire someone to do that" what he genuinely felt was that the business of our business was more important than the product. I felt then, and still do, that film executives should be film makers first and executives second. However the business is very differently configured so the executives largely come from legal or accountancy or financial backgrounds with a smattering of deal makers from the talent agencies. They would agree with my old shareholder. So I only assume the role of Executive for self protection!  

TLW: Are there any other roles you would like to play someday?

TONY: Next would come directing which I find particularly pleasurable when I am expressing my own written ideas. But it has frustrations attached because now you're working through the prism of actors, limitations of budgets, schedules, the reality of where are and creativity meet. Producing, done properly can also be pretty rewarding but sadly it has become almost entirely about money raising and has lost much of its creative edge because so many producers don't have a clue of what they should be doing. As a consequence the title has become almost an insult, in much the same way as people talk about estate agents or property developers or politicians. There's nothing shady or wrong about a proper film producer doing their job, its an intensely difficult role which most Europeans don't seem well trained for.

TLW: What have you been working on lately?

TONY: I am currently launching “Give-Get-Go”, which everyone should check out. We are also spreading this to enable people without the funds to become part of a sub set of this in which we will help make their creative dreams come true. In addition to this we are in development for our next large scale feature film which I wrote and will produce and for further information take a look at “Just A Boy”, and if that's not enough I am also in various stages of development or pre-production on four other feature films due to go into production over the next twelve to eighteen months. And my new novel, “Under God’s Table”, is also going to be published quite soon.

TLW: The last question… Have you ever worked in Spain?

TONY: I have worked in Barcelona around 1973 on a film called “The Barcelona Kill”, which was a bit of a culture clash in styles and manner of production with a local film maker. Our ideas about how to produce a feature film were very different but he was a really nice guy underneath the conflict and the town and the country were wonderful backdrops and the people and technicians were terrific, just very different to our style of doing things.




A poster of the film "Extremes" and the soundtrack front cover.