Juan Lago y Abel Fuentes mantuvieron una amena conversación con Russel Pope, el responsable del sonido en directo de Supertramp entre 1971 y 1983, sobre la historia del grupo y otras muchas cosas más.
 

TLW: Según mis notas, naciste en Johannesburgo (Sudáfrica), el 9 de Mayo de 1948... ¿Es correcto?

RUSSEL: Sí, no pude elegir... De haber podido hacerlo, habría nacido en Liverpool unos años antes.

TLW: ¿Estudiaste algo relacionado con la música o la ingeniería de sonido durante tu adolescencia?

RUSSEL: Me convertí en un adicto a la música en 1956, cuando ese personaje llamado Elvis apareció en escena. Formé parte de una banda que versionaba a otros artistas en Sudáfrica, por lo que aprendí algunas nociones básicas sobre sonido. Pero jamás me imaginé que acabaría dedicándome a ello, así que no presté demasiada atención.

TLW: ¿Cuándo te marchaste a Inglaterra?

RUSSEL: Llegué a Londres el día de San Valentín de 1970, con la esperanza de conocer y quién sabe si trabajar con los Beatles. Pero ellos se separaron casi de inmediato, así que tuve que cambiar de planes.

TLW: ¿Cuándo entraste en Supertramp?

RUSSEL: El 28 de Diciembre de 1970. Rick y Roger compartían un piso de mala muerte en Maida Vale, al oeste de Londres. Ni siquiera tenían muebles, sólo un par de camas. Richard Palmer acababa de dejar el grupo por alguna razón que yo no llegué a saber, y Bob Millar se marcharía poco después. Aquel fue el primero de los muchos momentos de película “Spinal Tap” que estaban por venir.

TLW: ¿Fue Davy O’List el primer sustituto de Richard Palmer como guitarrista?

RUSSEL: Recuerdo vagamente que Rick hizo alguna vez un comentario sarcástico sobre David O’List, así que si llegó a formar parte del grupo no debió ser durante más de cinco minutos. Richard Palmer ya se había marchado cuando yo llegué, y no debió ser una salida demasiado amistosa a juzgar por la tarjeta navideña que les envió y que yo leí mi primer día con ellos en el piso de Maida Vale. La tarjeta decía “Feliz Navidad, cabrones”.

TLW: ¿Entonces, quién se convirtió en el nuevo guitarrista del grupo?

RUSSEL: No había guitarrista. El grupo se componía de cuatro miembros: Roger Hodgson al bajo, Rick Davies al órgano, Dave Winthrop al saxofón y la flauta, y Bob Millar a la batería. Entonces Dave era el cantante principal, Roger sólo cantaba la tercera parte de las canciones y Rick no cantaba casi ninguna. Una formación muy extraña para una banda de rock, pero la cosa parecía funcionar aunque esa música no tuviese ninguna influencia sobre lo que el grupo llegaría a ser posteriormente.

TLW: Resulta un poco extraño que Dave fuese el cantante principal de aquella banda, cuando Roger era el vocalista de casi todas las canciones del primer disco... ¿Dave cantaba sólo canciones de Supertramp o también de otros artistas?

RUSSEL: Roger era el cantante principal del primer álbum, pero como grupo de cuatro miembros estaban muy limitados con lo que podían tocar en directo de ese disco. Muchas canciones de ese álbum eran demasiado preciosas y delicadas para tocarlas delante de un público lleno de tíos borrachos. Así que hacían versiones de otros artistas, como “All along the watchtower”, y también interpretaban “Try again” e “It’s a long road” del primer disco. Dave cantaba “Nothing to show” y las canciones de otros grupos, y parecía ser la fuerza dominante en el grupo por entonces. A lo largo de 1971, 1972 y los primeros meses de 1973 hubo unas cuantas canciones cantadas por Dave que se convirtieron en imprescindibles del repertorio. No se grabaron en ningún disco, pero aparecieron en algunos programas de la BBC como “Old Grey Whistle Test” y “John Peel Show”. Se trataba de “Black cat”, “White hot rock”... Un mundo totalmente distinto a lo que sería Supertramp más tarde.

TLW: ¿Cuándo empezó Roger a tocar la guitarra?

RUSSEL: Roger sólo empezó a tocar la guitarra cuando el álbum “Indelibly stamped” comenzó a tomar forma unos meses después, ya con Frank Farrell al bajo. Y también tardó mucho en empezar a tocar el Wurlitzer en directo, hasta que hizo su aparición “Dreamer”, la canción que se convirtió en la estrella de cada concierto durante los siguientes dos años.

TLW: Así que Roger se tomó su tiempo para empezar a tocar los teclados sobre el escenario...

RUSSEL: “Dreamer” era la única canción que Roger interpretaba a los teclados hasta que aparecieron “Hide in your shell” y “If everyone was listening”. Solía componer canciones con el piano y el armonio, pero nunca las tocaba en los conciertos. Escribió “Breakfast in America” en aquella época, pero sólo tenía una maqueta de la misma y nunca la interpretaba en directo hasta que decidió grabarla en 1979. Algo que ofendió profundamente la sensibilidad artística de Rick, que despreciaba esa canción. Por supuesto, económicamente a Rick le debe gustar mucho porque ha conseguido por ella los mismos “royalties” que Roger. Y todo por haber cantado esa frase tan inmortal: “What you got, not a lot”... Qué curioso.

TLW: ¿Por qué te uniste al grupo?

RUSSEL: Entré en Supertramp para ayudar a cargar y a descargar la furgoneta. Ni más ni menos. Me encontraba arruinado, sin calefacción y a punto de quedarme sin casa, y alguien dijo “¿Quién quiere irse a Noruega con un grupo de música por diez libras a la semana?”. Era toda una fortuna, así que me ofrecí voluntario... Quién sabía.

TLW: Así que participaste en la famosa “gira desastrosa” por Noruega... ¿Qué recuerdas de aquella gira?

RUSSEL: La tristemente célebre expedición a Noruega empezó el 28 de Diciembre de 1970, cuando cogimos el ferry que iba de Newcastle a Bergen. El primer concierto tuvo lugar el 30 de Diciembre en lo alto de una montaña, y allí casi todo el mundo llegó con esquís. Al final del concierto estaban todos borrachos dando gritos y empezaron a pelearse tirándose sillas. La furgoneta tuvo que quedarse en aquella montaña hasta la primavera de 1971, pues se averió por tener que subir unas pendientes tan empinadas. Alquilamos otra furgoneta y la gira duró unos diez días, en los que viajamos en ferry y por carreteras heladas a través de los fiordos con barrancos de trescientos metros a los lados. Hermoso y aterrador a la vez. Lo único que yo pensaba era “¿Dónde demonios me he metido?”.

TLW: ¿Disteis muchos conciertos en Noruega?

RUSSEL: Después de aquel infame concierto en la montaña, actuamos en el Auditorio de Bergen el 31 de Diciembre. Luego, durante más o menos una semana, viajamos hacia el sur, cogimos numerosos ferrys para atravesar los fiordos, cruzamos múltiples montañas, dimos un concierto en la isla de Haugesund, en una especie de establo gigantesco, y otro en algún lugar de Stavanger. Después recorrimos más montañas, cogimos más ferrys y al final tomamos un barco hacia Dinamarca, desde donde hicimos un gélido viaje por carretera hasta París, haciendo noche en Hamburgo y sufriendo un retraso digno de la Segunda Guerra Mundial en la frontera franco-alemana.

TLW: ¿Por qué viajásteis hasta París?

RUSSEL: Teníamos que dar un concierto en la Universidad H.E.C. Llegamos allí apenas cuatro horas antes del concierto, y Sam estaba como un niño pequeño, repitiendo una y otra vez la frase “¡Nos hemos graduado en H.E.C.!”. A partir de entonces, siempre que había un problema él decía “Sí muchachos, ¡pero os graduásteis en H.E.C.!”. Para ser sincero, yo estaba encantado de conocer París, aunque fuera en aquellas circunstancias, y me gustó especialmente la elección de restaurantes que hizo Sam, así como su tarjeta de crédito.

TLW: ¿Cuáles eran tus tareas en el grupo durante aquella primera época? ¿Es verdad que incluso conducías la furgoneta?

RUSSEL: Conducía la furgoneta, me congelaba en la furgoneta, dormía en la furgoneta, cargaba y descargaba la furgoneta, me encargaba de todos los cables, afinaba la batería, mezclaba el sonido, etc., etc., etc. Hice todo eso desde principios de 1971 hasta Septiembre de 1974, cuando salimos de gira con “Crime of the century” y ya teníamos un equipo de personal en condiciones y un presupuesto de verdad. Desde el verano de 1972, conté con la colaboración de un amigo que había estado en la misma banda de versiones que yo y que se unió a nosotros como ayudante mío. Se trataba de Tony Shepherd que, igual que yo, acabó dedicándose a tareas que jamás se había imaginado, en este caso a la iluminación de los conciertos de Supertramp. El y Roger fueron muy buenos amigos durante los siguientes treinta años, y lo mismo ocurrió con Ken Allardyce, que era el otro encargado de las luces en los conciertos y también acabó trabajando en algo de forma accidental.

TLW: ¿Habías trabajado como ingeniero de sonido con otras bandas antes de entrar en Supertramp?

RUSSEL: No, surgió sobre la marcha. Poco después de ser reclutado para conducir y transportar cosas, Mick Coles, el técnico jefe que me había contratado, anunció que se marchaba para ser conductor del bajista de Led Zeppelin, algo que aparentemente era un gran paso en su carrera. Así que las tareas de sonido recayeron sobre quien estaba más cerca de la consola de mezclas por entonces, y ese era yo.

TLW: ¿Recuerdas en qué época entró Dougie Thomson en el grupo?

RUSSEL: Por lo que recuerdo, Dougie se incorporó en algún momento de la primavera de 1972. Tal vez un poco antes. Roger era el bajista cuando yo entré en el proyecto, y después lo fue Frank Farrell, que formó parte del grupo desde “Indelibly stamped” hasta finales de 1971 o principios de 1972.

TLW: Según el libro “The Supertramp Book”, de Martin Melhuish, tú le recomendaste a Roger que tomase LSD cuando lo hizo por primera vez en Julio de 1972... ¿Es eso cierto?

RUSSEL: Nunca he leído ese libro. Un buen amigo me recomendó que no lo hiciera, y confié en él. Vi la portada del libro y sólo aparecían cuatro de los cinco miembros del grupo, a pesar de que se suponía que era el libro definitivo sobre la banda. Dudo mucho que haya un fan de Supertramp en todo el mundo que no se haya dado cuenta de que alguien, en alguna parte y de algún modo, decidió eliminar a Roger de esa foto. Tal vez eran muy malos en matemáticas, o simplemente se olvidaron de él.

TLW: En una carta que le envió a Sam en 1972, Rick escribió esto sobre ti: “Russel, nuestro fiel sirviente, podría abandonarnos pronto. Está trabajando en un proyecto increíble que le haría ganar incontables millones. Desaparece durante sus días libres para estudiar ‘el plan’. Va a encargar Coca-Cola por valor de 25.000 libras”... ¿Puedes decirme a qué se refería?

RUSSEL: Por supuesto, la palabra “sirviente” debería haberte dado la pista... Se trataba de un proyecto loco para abrir sitios de comida rápida en Inglaterra. Unas chicas con patines te servirían las hamburguesas, las patatas fritas y las bebidas en tu propio coche. Tony Shepherd, su primo y yo habíamos diseñado una bandeja especial que se acoplaba a la puerta del coche, pues Inglaterra no era California y las bandejas abiertas que se utilizaban en los Estados Unidos no funcionarían bajo la lluvia ni en los inviernos helados ingleses. Teniendo en cuenta la lluvia y los inviernos helados ingleses, se trataba de una locura, pero estábamos convencidos de que si Coca-Cola ponía su logotipo en nuestras bandejas podríamos abrir el primer local en seis meses y retirarnos al sur de Francia el mes siguiente. Así dejaríamos de ser sirvientes que conducían una furgoneta a través de las mojadas y heladas carreteras inglesas.

TLW: ¿Qué recuerdas de la época en la que estuviste viviendo con el grupo en el número 35 de Holland Villas, en Londres?

RUSSEL: Estuvimos viviendo en Holland Villas desde el 1 de Enero hasta el 1 de Julio de 1973. Anteriormente, en 1971 y 1972, Rick, Roger y yo habíamos compartido varios pisos en Londres con distintas mujeres, todas muy comprensivas, que siempre estaban dispuestas a pagar el alquiler. Pero esta era una casa enorme con cuatro dormitorios, demasiado nivel para lo que estábamos acostumbrados. Había un piano de cola, estatuas sobre sus pedestales y una larguísima y lujosa mesa de comedor. A cargo de la casa estaban un ama de llaves, Gladys, y un poco agraciado perro de la raza “beagle” al que llamaban ‘Droopy’ (‘Hundido’) porque tenía las patas tan cortas que su tripa estaba siempre prácticamente pegada al suelo.

TLW: ¿Cómo conseguisteis alquilar una casa tan grande, teniendo en cuenta que Supertramp todavía no había triunfado?

RUSSEL: El alquiler estaba a nombre de Maggie Charles, que era una de las modelos londinenses mejor consideradas de la época. Era la hermana mayor de Barbara Charles, que fue novia de Roger durante un breve período de tiempo y después se casó con Ken Allardyce, quien acabó uniéndose a nosotros como miembro del equipo técnico para encargarse de la iluminación de los conciertos junto a Tony Shepherd. Maggie Charles después se haría novia de Roger durante nuestra estancia en Holland Villas y mucho más tarde también se casó con Ken Allardyce. Ya sé que es un poco lioso, pero todo el mundo acabó contento con el resultado final de aquellos emparejamientos. Durante un tiempo, el departamento amoroso del grupo fue una especie de juego de las sillas musicales.

TLW: ¿Es verdad que Joe Cocker había vivido en aquella casa?

RUSSEL: Sí, los dueños le habían alquilado previamente la casa a Joe Cocker y su banda, y se habían quedado tan horrorizados que no querían saber nada más de ningún grupo de rock. Pero Maggie Charles, que era una modelo prestigiosa y una persona inteligente, consiguió convencerles para que le alquilaran la casa a ella y, supuestamente, a otras tres amigas suyas que también eran modelos.

TLW: Así que pagabais el alquiler como si fueseis cuatro personas, cuando en realidad vivíais allí muchas más...

RUSSEL: Enseguida llenamos las cuatro habitaciones: Roger y su hermana Caroline en una, Maggie y una ex novia y una futura novia de Roger en otra, Nigel y Nicky, que eran dos amigos australianos de Rick, en otra, y los Bollos, que eran dos gemelos australianos totalmente idénticos, en la cuarta. Rick vivía en el suelo dentro del vestidor del baño y Tony Shepherd, Ken Allardyce y yo, con nuestras respectivas novias, en el desván. Había una escalera desmontable sobre el techo del pasillo que conducía al desván, donde no había ventanas, ni baldosas en el suelo, ni nada. Teníamos tres colchones y dividimos la estancia colgando unos tapices indios de la época a modo de mamparas, para tener algo de intimidad. Así que en total éramos quince personas en la casa de Holland Villas.

TLW: ¿Y qué me dices del ama de llaves? ¿Era cómplice vuestra?

RUSSEL: Sí, Gladys nos quería con locura y se unió a nuestra conjura, igual que Droopy, que jamás había comido tan bien como entonces. Todos los meses teníamos que poner en práctica un elaborado plan cuando los propietarios de la casa llegaban allí para cobrarle el alquiler a Maggie y a las tres amigas que se suponía compartían la casa con ella. Había que hacer desaparecer cualquier indicio sobre todos los demás, incluyendo instrumentos musicales, sacos de dormir y sustancias ilegales, y había que colocar la escalera del desván en el techo del pasillo como si jamás se hubiera usado. En una ocasión, los dueños insistieron en que querían echarle un vistazo al desván y en apenas cuatro minutos tuvimos que desmantelar nuestro pequeño palacio y escabullirnos sin hacer ruido, mientras Maggie les entretenía con alguna excusa hasta que todo estaba despejado.

TLW: ¿Qué ocurrió dentro de la banda, musicalmente hablando, durante aquella época?

RUSSEL: Fue en ese período cuando llegamos al final de la segunda versión de Supertramp. En Semana Santa nos marchamos a Copenague para actuar varias noches en el Club Revolution. Creo que fue una semana, pero como era Pascua y Carlsberg estaba promocionando su cerveza de Pascua, dudo mucho que algún miembro del grupo sea capaz de recordarlo. Los daneses creyeron que sería divertido ofrecerles a los estúpidos ingleses su cerveza de Pascua, porque la proporción era más o menos de un coma etílico por cada dos cervezas. En el camino de regreso hacia Londres, Dave Winthrop anunció de repente que dejaba el grupo y desapareció en una cafetería de la autopista para no volver a ser visto jamás. Sin dar ninguna explicación. Supongo que fueron los efectos de la cerveza de Pascua. De vuelta en Holland Villas, recuerdo que Kevin Currie vino un día a llevarse la batería y hubo una gran discusión al respecto. Rick y Roger decidieron terminar cuanto antes con el sufrimiento de Kevin, y las cosas empezaron a quedar en suspenso dentro del grupo.

TLW: Así que parecía que Supertramp por fin se había desintegrado...

RUSSEL: Sí. Tony y yo empezamos a alquilar el viejo sistema de sonido de Sam, y a alquilar nuestros propios servicios. Pronto acabamos trabajando con Steeleye Span y nos marchamos con ellos a América para hacer una gira durante el mes de Julio junto a Jethro Tulll. En Los Angeles, junto al escenario del Forum, me encontré con Wilf Wright, el agente de Chrysalis que había organizado la mayoría de los conciertos de Supertramp hasta entonces. Me preguntó por el grupo y yo le dije que me daba la impresión de que se iba a separar. El me señaló con la mano las 20.000 personas que había allí y me dijo: “Eran una buena banda, pero por supuesto Supertramp jamás podría haber conseguido algo como esto”... Frases como esa se te quedan grabadas en la memoria. Pero cuando Tony y yo regresamos de los Estados Unidos a finales de Julio, Rick y Roger ya habían hecho algunos ensayos con Bob y con John, y la banda había resucitado.

TLW: Y poco después, a finales de 1973, todos os fuisteis a vivir a una casa de campo llamada “Southcombe”, para cambiar el destino de la banda...

RUSSEL: Sí, todos nosotros, incluyendo esposas, novias e incluso el gato de Dougie y Christine, que se llamaba TC. Fue una idílica fantasía invernal, con A&M pagando todos los gastos y nosotros encontrándonos en un lugar donde cualquier cosa era posible y sabiendo que todo iba a funcionar y a partir de entonces todos íbamos a ser felices. Y también era muy divertido salir a tomar algo al pub que había a una milla de distancia, caminando entre la nieve y las mierdas de vaca.

TLW: ¿Es cierto que el técnico de sonido Norman Hall también estuvo viviendo allí con vosotros, aunque todavía no era miembro del equipo?

RUSSEL: Sí. Norman no se uniría a nosotros hasta la primera gira, que empezó en Septiembre o en Octubre de 1974 en el Teatro King’s Road con una actuación especial para la gente de A&M. El había sido compañero de piso de Rick en Shepherd’s bush, y acabamos convenciéndole para que se encargase de la batería de Bob Siebenberg. Uno o dos años más tarde, se convirtió en mi “ayudante” después de que Kenny Thomson fuese ascendido a responsable del escenario y luego a responsable de las giras de Chris de Burgh. Mucho más adelante, Norman fue elegido ingeniero de sonido para la banda de Rick y Sue.

TLW: ¿Cuál fue el mejor sistema de sonido que usó Supertramp mientras tú formabas parte del grupo?

RUSSEL: Exceptuando los primeros tiempos, siempre utilizamos un único sistema de sonido con consolas Midas y altavoces Martin. Creo que conseguí la primera consola Midas que se construyó, en 1971, y después tuve otras tres a lo largo de los años. Con esa primera consola Roger y yo grabamos una maqueta completa de “Crime of the Century” en la casa de campo donde preparamos el álbum. El suizo Sam era quien ponía el dinero en aquellos años y era excéntrico hasta decir basta, pero también era muy generoso y adoraba el grupo y su música. Desapareció a finales de 1972, perdonándonos una deuda de unas sesenta mil libras.

TLW: ¿Por qué decidiste utilizar ese sistema de sonido en concreto?

RUSSEL: En 1973 vimos a Pink Floyd interpretar el álbum “Dark side of the Moon” en Londres y me quedé impresionado al escuchar un concierto de directo que sonaba tan jodidamente bien. Ellos también utilizaban consolas Midas, pero su sistema de altavoces Martin Audio era gigantesco. Así que cuando vi el presupuesto que había para la gira de “Crime of the Century” me fui directo hacia Dave Margereson y le dije “Quiero tener el mismo sistema que usa Pink Floyd, muchas gracias”. Ese sistema nos permitía reproducir el álbum en los conciertos con la impresionante potencia que esas canciones orquestales necesitaban para impactar al público a nivel visceral. Era muy caro, pero merecía la pena cada maldito penique que costaba. Más adelante algunos decidieron que debíamos gastar mucho más dinero en cosas “importantes” como viajes de avión en primera clase, estúpidas limusinas y estúpidos hoteles caros. Prioridades diferentes.

TLW: ¿Dónde funcionaba mejor ese sistema de sonido, en recintos cerrados o al aire libre?

RUSSEL: El mejor sonido siempre se daba en pequeños recintos cerrados, preferiblemente en auditorios y teatros. En ellos la acústica era muy similar a la de un estudio, bastante más apagada sin el montón de reverberaciones que producen los muros de hormigón y los miles de asientos de acero que conforman los grandes estadios. Los conciertos al aire libre podrían ser fantásticos, pero las leyes de la física te obligarían a utilizar una gran cantidad de potencia para compensar ese espacio abierto. Cuando los conciertos empezaron a ser de más de 50.000 personas, se hizo muy difícil mantener la enorme majestuosidad del sonido y seguir conservando un ambiente íntimo y cálido. Pink Floyd nunca tuvo ese problema porque su material era muy orquestal y un tanto abstracto. Pero Supertramp interpretaba muchas canciones pop cortas y tenían que sonar igual que en los discos porque eso era lo que el público esperaba escuchar. La mayoría de las veces la cosa funcionaba muy bien, pero de vez en cuando no tanto.

TLW: ¿Con qué productor preferías trabajar, con Ken Scott o con Pete Henderson?

RUSSEL: Ken Scott había trabajado con los Beatles y en los estudios de Abbey Road, aunque yo no sabía que procedía de “Beatlelandia” hasta que nos metimos en el estudio con él. Yo me había enamorado de “Hunky Dory”, el disco que David Bowie había publicado antes que “Ziggy Stardust”, y prometí que si alguna vez teníamos la oportunidad Ken Scott debía ser la primera y única elección para grabar “Crime of the Century”. Así que estuve incordiando a Dave Margereson durante meses hasta que consiguió traer a Ken para mezclar un single, “Land ho”, que no funcionó demasiado bien, por lo que casi desperdiciamos esa gran oportunidad. Por suerte, la maqueta que habíamos grabado en la casa de campo consiguió convencer a Ken, que se lo pensó dos veces y accedió a participar en el álbum.

TLW: ¿Por qué luego sustituisteis a Ken por Pete?

RUSSEL: Después de “Crime of the century” y “Crisis? What crisis?”, se decretó que hacía falta un cambio y le pedimos a Geoff Emerick , el ingeniero de “Sgt. Pepper”, que grabase “Even in the quietest moments”. Ya sabes, si tienes alguna duda piensa en los Beatles... Geoff no estaba disponible por entonces y nos recomendó a su alumno aventajado, Pete Henderson, para registrar las pistas de acompañamiento en el Rancho Caribou, hasta que Geoff pudiese ocuparse de hacer las mezclas finales en la Record Plant de Los Angeles. Pete acababa de grabar el disco “Wings” de Paul McCartney, así que nos pareció una buena idea. Voló hasta Los Angeles y nos encontramos con él en un estrafalario restaurante moderno del Cañón de Topanga. Nos quedamos un poco desconcertados al ver que parecía un adolescente, pero no hace falta decir que en diez minutos nos olvidamos de su aspecto físico y Pete se convirtió en parte de la gran familia Supertramp, relación que sigue manteniéndose a día de hoy.

TLW: ¿Cuándo dejaste Supertramp?

RUSSEL: El 25 de Septiembre de 1983, cuando terminó la gira de “Famous last tour”.

TLW: ¿A qué te has dedicado desde entonces?

RUSSEL: A estudiar los hábitos alimenticios de la ardilla de California. Y de vez en cuando, a ejercer de productor e ingeniero de algunos artistas independientes que me gustan.

TLW: En el verano de 2006, estuviste trabajando en los estudios Cups’N’Strings restaurando las cintas maestras del concierto en París de 1979... ¿Qué puedes contarnos sobre eso?

RUSSEL: Recopilé las cintas, distribuí las cintas, recogí el resultado digital de las cintas y le envié a Pete Henderson las cintas. Exactamente igual que en 1971: conducía el camión, cargaba el camión, descargaba el camión, etc. Fue como completar el círculo.

TLW: ¿Es verdad que esas cintas fueron encontradas en el establo de Bob Siebenberg y estaban cubiertas de estiércol de vaca?

RUSSEL: Quiero pensar que sí... Es una historia interesante y ha inspirado un montón de comentarios.

TLW: ¿Sabes por qué se encontraban allí?

RUSSEL: Bob “adquirió” un montón de cintas maestras que habíamos grabado durante la gira de “Breakfast in America” en 1979, y grabó encima de ellas cosas de sus propios proyectos en solitario. Sin embargo, nadie pareció preocuparse por eso ni pensó en el futuro. Yo llevaba mucho tiempo fuera del grupo, y Dave Margereson también.

TLW: Se dijo entonces que también habías trabajado sobre el vídeo de aquel concierto con vistas a publicar un DVD... ¿Es verdad?

RUSSEL: No.

TLW: ¿Crees que ese DVD podría ser publicado en breve?

RUSSEL: No sé nada sobre ese tema.

TLW: Roger Hodgson ha comentado recientemente que está dispuesto a volver a trabajar con Supertramp... ¿Trabajarías de nuevo con Rick Davies y con él si te lo pidieran?

RUSSEL: No creo que me lo pidan. En cualquier caso, los Beatles tienen más posibilidades de volver a reunirse que ellos.

TLW: ¿Sigues en contacto con otros miembros de Supertramp?

RUSSEL: No.

TLW: ¿Quién era tu mejor amigo en el grupo?

RUSSEL: La segunda consola Midas.

TLW: ¿Qué te parece que mucha gente se refiera a ti como “el sexto miembro de Supertramp”?

RUSSEL: Que me gustaría mucho que los contables del grupo dijesen lo mismo.

TLW: Eres un libro abierto sobre la historia de Supertramp... ¿Estás seguro de que no quieres escribir tu propio libro? 
 
RUSSEL: Escribir ese libro podría resultarme hasta divertido, pero la verdad es que contaría cosas que a la mayoría de los fans no les gustaría leer. Y creo que provocaría cierto malestar entre determinados miembros del grupo. Así que tengo muchos apuntes, pero no tengo intención de publicar nada. Siempre he dicho que sólo debe haber diez personas en Canadá y otras tres en Francia que estarían interesadas en leerlo.

TLW: ¿Por qué piensas así?

RUSSEL: Supertramp nunca tuvo una estrella en el sentido convencional de líder de banda de rock, así que eran una especie de grupo anónimo. Y los demás siempre tuvieron miedo de que Roger fuese el centro de atención, así que hubo un esfuerzo importante en intentar evitar cualquier culto personal. Ser relativamente anónimos siempre les protegió de líos sobre quién era quién, quién le hizo algo a quién y todos esos asuntos que suelen aparecer en el trasfondo de un grupo con tanto éxito. Y sin consumir heroína, sin destrozar habitaciones de hotel, sin tener escándalos sexuales... No es que tomasen sólo leche con galletas, pero se apartaban del comportamiento libertino habitual y por tanto eran extremadamente aburridos para el público. Pero todo el mundo ha visto la película “Spinal Tap”, así que lo único que hay que hacer es cambiar los nombres y ya está.

TLW: Pero el legado musical de Supertramp debería ser más importante que todo eso...

RUSSEL: Sí, y año tras año me quedo más impresionado de que su música se siga vendiendo bien y siga sonando en las emisoras de radio de todo el mundo. Obviamente, debimos hacer algo bien, pero normalmente a la gente le interesa más lo que hicimos mal. Quiero decir que la naturaleza humana prefiere hacer hincapié en las rarezas y en los escándalos de la vida de los músicos de una banda de rock. Suelen estar envueltos en asuntos de sexo y de drogas, y lo demás resulta aburrido para la gran mayoría de la gente. Todos los miembros de Supertramp llevaban vidas de clase media muy normales, al menos aparentemente. Así que la prensa no podía contar demasiados chismes sobre ellos y por tanto no les resultaban interesantes. Pero también ocurrieron algunas cosas alrededor del grupo que nadie sabe y que tendrán que esperar para salir a la luz, aunque en ocasiones siento una gran tentación de contarlas cuando leo esos cuentos de hadas que se han escrito sobre la marcha de Roger.

TLW: ¿Estás insinuando que la marcha de Roger no se debió a las razones de las que hemos oído hablar todos estos años?

RUSSEL: Esa es una pregunta muy interesante que tal vez sea respondida en un futuro muy cercano...

TLW: Después de tantos años siguiendo la historia de Supertramp, pensaba que lo sabía todo sobre la marcha de Roger: sus discrepancias artísticas con Rick, sus discrepancias personales con la mujer de Rick, el nacimiento de sus dos hijos, los cambios que propuso dentro de la banda y que no fueron aceptados...

RUSSEL: A veces es preferible no saber algo… Sí, todo eso que comentas sucedió realmente, pero hubo otros motivos que jamás han trascendido, en particular el hecho de que Rick actuó sin ninguna lealtad hacia nadie. De todas formas, eso puede cambiar muy pronto, pues le he enviado un correo electrónico a Roger para contarle mi versión de los hechos, quién dijo qué, cuándo y por qué, lo cual no encaja con la versión oficial de la historia. Le he preguntado a Roger si me puede dar alguna razón por la que no debería lanzar al mar este mensaje metido en una botella. Ahora estoy esperando a que Roger me dé permiso para contar todas esas cosas, pues es posible que él prefiera mantener la cámara sellada.

TLW: ¿Sabes por qué Dave Margereson fue despedido como representante del grupo al final de la gira de 1983? ¿Estabais tú y Roger al tanto de ese asunto?

RUSSEL: Para ser técnicamente exactos, Dave fue expulsado durante la última gira, hacia el final de la parte europea y bastante antes de la parte norteamericana. Me lo contó todo en el bar del hotel de Alemania la noche antes de marcharse, y aunque se supone que Roger y yo deberíamos haber dado nuestro visto bueno a esa decisión, en mi caso no supe nada hasta que Dave me lo dijo. Así que, aunque Roger siguió en el grupo tres meses más, es remotamente posible que él tampoco supiera nada. Cosas más raras sucedieron en aquella gira, así que no me sorprendería.

TLW: ¿Fue la falta de beneficios económicos el principal motivo para despedir a Dave?

RUSSEL: El dinero pudo ser un problema, pero en aquel período había una especie de vacío de poder, sin que nadie tuviese el control sobre nada. Aunque los que más control tenían sobre todo eran Rick y Sue, así que creo que echarle la culpa a Dave sería un poco injusto.

TLW: ¿Qué opinión te merece el trabajo de Dave como representante del grupo entre 1973 y 1983?

RUSSEL: Dave fue esencial para el éxito de Supertramp durante los primeros años, ya que tenía contacto directo con A&M gracias a su amistad con Derek Green, el director de la compañía en Londres, y también tenía una relación muy buena con Jerry Moss. Eso nos aseguraba conseguir casi siempre todo lo que pedíamos, además de que Dave conocía a la perfección los entresijos del negocio de la música. Nosotros necesitábamos a alguien que nos diera la libertad suficiente para que aquel proyecto tan frágil y con un equilibrio tan inestable pudiese desarrollarse. El fue, y todavía sigue siendo, un gran apasionado de Supertramp, por lo que le dolió mucho que se deshicieran de él.

TLW: ¿Cómo fue la relación entre Dave y Roger a lo largo de los años?

RUSSEL: Dave siempre intentó que Roger se sintiese cómodo, incluso adquiriendo una casa en Nevada City en un momento dado. La relación de Dave con Rick y con Sue estaba totalmente emponzoñada, pero Roger nunca tuvo ninguna animadversión hacia Dave.

TLW: ¿Por qué crees que la relación de Dave con Rick y Sue acabó siendo tan mala?

RUSSEL: El estilo personal de Dave era muy diferente al de Roger, al de Rick y al mío propio. Eso condujo a muchos conflictos sutiles que con el tiempo se fueron convirtiendo en menos sutiles. Dave tiene una personalidad muy fuerte y no le gusta andar con rodeos, aunque en muchos aspectos es una especie de artista frustrado. El miembro del grupo al que se encontraba más unido era Dougie Thomson, y ninguno de ellos le dedicaba mucho tiempo a lo que percibían como extravagancias de “pedorros del arte” como Roger y, sobre todo, yo. Durante los primeros años, antes de que Sue y Karuna entrasen en escena, Dave tenía una autonomía relativa sobre los temas financieros.

TLW: ¿Qué ocurrió cuando llegaron Sue y Karuna?

RUSSEL: Mi vida y la de Dave se volvieron imposibles. El y yo, aunque de distinta forma, siempre habíamos estado navegando entre Rick y Roger desde el principio. Ellos eran dos personas muy diferentes en todos los aspectos, pero podías negociar con ambos. Sin embargo, cuando te conviertes en la paloma mensajera entre Yoko Ono y Leona Helmsley, estás perdido. Sobre todo si una de ellas tiene una escopeta. Y, tristemente, eso es lo que ocurrió. Sue nunca ha mantenido en secreto el hecho de que nos quería a Dave y a mí fuera del grupo, alegando que ella debía ser la representante. Le costó conseguirlo bastantes años, y sólo habría sido una anécdota divertida si Roger y Karuna no hubiesen decidido subirse a su nave espacial y retirar la escalera, dejando en tierra a los demás y permitiendo que Sue se hiciera con el control absoluto.




Russel Pope, a la derecha de la imagen, haciendo tiempo en el aeropuerto junto a Bob Siebenberg
y el técnico de luces Tony Shepherd durante una de las giras de Supertramp en los años 70.