Espectacular el concierto que el pasado viernes ofreció Supertrampas ante los dos centenares de incondicionales que se dieron cita en la mítica Sala Arena de Madrid desafiando una de las noches más gélidas del año.
Supertrampas presenta un total de 7 músicos sobre el escenario, todos ellos tocados con unos curiosos sombreros al estilo del diseño gráfico del álbum “Famous last words”, distribuyéndose las tareas instrumentales y vocales de esta forma:
* Gustavo Di Nobile – Voz y teclados
* Cani González – Voz y percusión
* Eva Reina – Teclados
* Santi Garvi – Guitarra
* Mario Carrión – Batería
* David Elorriaga – Bajo
* Paco Márquez – Saxofón y clarinete
El concierto duró alrededor de 1 hora y 45 minutos, y estuvo formado por el siguiente repertorio, que como puede apreciarse hace honor al nombre de “Chronology Tour” con el que se presenta el espectáculo:
* School
* Bloody well right
* Dreamer
* Ain’t nobody but me
* Lady
* Another man’s woman
* Give a little bit
* Lover boy
* Take the long way home
* Goodbye stranger
* Child of visión
* Just another nervous wreck
* Crazy
* Crime of the century
* Rudy
* Fool’s overture
* Breakfast in America
* It’s raining again
La banda no se amilanó por los fallos de sonido que hubo con el piano al principio del concierto, y rápidamente se vino arriba hasta alcanzar un nivel que rayó la perfección. El público acabó el concierto totalmente entregado y pidiendo más, pero el grupo sólo pudo complacerles con un breve bis ya que uno de los ‘mandamases’ del local, visiblemente preocupado cual Cenicienta por la llegada de la medianoche, no hacía más que repetir al borde del escenario “¡Hay que terminar ya, que a las 12 abrimos la discoteca!”. Eso sí, entre protesta y protesta, el buen hombre no dejaba de tararear las melodías y de balancearse con ellas…
Cabe destacar la gran profesionalidad de la que hizo gala toda la banda, y no sólo en cuanto a instrumentos, voces y arreglos, sino también en todo lo relacionado con la producción, incluyendo una presentación multimedia del espectáculo en inglés y español y el uso continuo de juegos de luces, efectos de humo e incluso proyecciones sobre la pantalla del fondo del escenario.
A nivel personal, para mí fue muy emocionante ver aparecer en la mencionada pantalla el tren de “Rudy” tras las últimas notas de “Crime of the century” durante el ‘mega-medley’ “Crime-Rudy-Fool’s overture” de la parte final del concierto. También me hizo mucha ilusión escuchar por primera vez en directo “Lover boy”, canción con la que los mismísimos Supertramp jamás se han atrevido en ninguna gira.
Desde aquí quiero dar las gracias públicamente a Gustavo, ‘alma mater’ de Supertrampas, por reservarme esa invitación para el concierto, por recibirme de una forma tan cariñosa a pesar de que no nos conocíamos en persona y por hacerme subir al escenario para presentarme al resto de miembros del grupo. Muchas gracias a todos y enhorabuena por el fantástico trabajo realizado. Y un saludo muy especial para Eva, por su simpatía y por esa contagiosa sonrisa que irradia energía positiva desde detrás de los teclados a lo largo de toda la actuación.
Gracias también a James, miembro de este foro, por reconocerme al final del concierto y acercarse a saludarme, presentándome al hermano y al amigo que le habían acompañado hasta allí. James, fue un placer ponerte cara y charlar unos minutos con vosotros sobre nuestra pasión común. Espero que podamos repetir la experiencia muy pronto, sin tantas prisas y bajo una climatología menos adversa.
Y, por supuesto, muchas gracias a mi gran amigo Vidal una vez más, por la fenomenal velada que pasamos juntos en compañía de buena gente y la mejor música.