Bueno, hoy que ya estoy un poco más “tranquilo”, me animo a hacer algunos comentarios adicionales sobre el concierto de Madrid, intentando entrar en pequeños detalles. No sé si alguno de ellos ya habrá sido debatido por aquí anteriormente, si es así os pido disculpas pero la verdad es que ayer apenas tuve tiempo de leer el foro.
A mí lo que más me sorprendió del concierto, y se lo hice saber a mi socio Juan “in situ”, es que en las tres canciones de Roger Hodgson que cantó Gabe Dixon su voz estuvo “doblada” por la de Jesse Siebenberg. Sobre todo en “It’s raining again” y en “Dreamer”, en las que ambos cantaron prácticamente “al alimón”. En “Take the long way home” Gabe tiene más papel de vocalista principal y Jesse de voz de acompañamiento.
Lo cual me hace preguntarme si realmente era necesario incorporar a Gabe Dixon para la gira, sin poner en ningún momento en duda su gran calidad como músico. Y, hablando de nuevas incorporaciones, de lo que no tengo la menor duda es que el papel de Cassie Miller es totalmente testimonial. O yo soy muy, pero que muy duro de oído, o su voz apenas puede apreciarse levemente en un par de canciones. Y eso por no mencionar su ubicación en la esquina más alejada del escenario, prácticamente en la sombra.
En cuanto al resto de músicos, vi en muy buena forma a Rick Davies, a Bob Siebenberg y a Lee Thornburg. El último, además, en mi opinión destacó notablemente (y no sólo por la chaqueta verde “fosforito” que llevaba), aportando algo que la banda había perdido en la gira de 2002 y que le daba un toque muy especial en la de 1997.
John Helliwell estuvo en su papel, aunque le vi tal vez demasiado relajado, como un poco “ausente” del concierto. Y Cliff Hugo y Carl Verheyen, pues como de costumbre, cumplidores pero sin destacar en ningún momento, sobre todo el primero de ellos. Lo cual tampoco es malo.
Mención aparte merece el bueno de Jesse Siebenberg, que hace de todo y todo lo hace bien. El muchacho es una auténtica “joya”… Así que no es de extrañar que tanto Rick como Roger le consideren un elemento imprescindible en sus directos con banda.
Y, para terminar, en cuanto al tema de la producción… Pues nada del otro mundo, por no decir que es bastante cortita. La única novedad, lo de las pantallas laterales (que se pasaron la mitad del concierto apagadas) y algunas proyecciones bastante cutres (que podían haberse ahorrado).
Pero vamos, como lo que más me interesaba era la música, debo reconocer que, pequeños fallos técnicos y de sonido aparte (y con la espinita clavada de las 7 canciones, 7, de Roger sin Roger), salí bastante contento de la actuación.